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martes, 15 septiembre 2026 10:00
Autonomía y apoyo a la toma de decisiones: los retos de la Ley 8/2021 en salud mental
¿Cómo apoyar a una persona sin decidir por ella? ¿Cómo equilibrar la protección y el respeto a la autonomía cuando existen dificultades de comprensión, síntomas psicopatológicos o déficits cognitivos?
Estas son algunas de las preguntas que, desde la entrada en vigor de la Ley 8/2021, han cobrado una especial relevancia en el ámbito de la rehabilitación psicosocial, y que abordamos en el blog del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap), dependiente del Imserso, con motivo de la nueva edición del curso sobre la Ley que imparte el Creap.
La norma introdujo un cambio de paradigma en el abordaje de la discapacidad al situar en el centro la voluntad, las preferencias y el derecho de las personas a participar en las decisiones que afectan a su vida. Frente a modelos basados en la sustitución de decisiones, la Ley impulsa sistemas de apoyo orientados a favorecer la autonomía y la participación efectiva de cada persona.
Aunque se trata de una reforma jurídica, sus implicaciones trascienden el ámbito legal y alcanzan de lleno la práctica cotidiana de los servicios de atención. Profesionales de la rehabilitación psicosocial se enfrentan cada día a situaciones en las que deben valorar cómo facilitar la participación de la persona en la toma de decisiones, cómo adaptar la comunicación a sus necesidades o cómo promover su autonomía respetando sus derechos.
En el ámbito del trastorno mental grave (TMG), estas cuestiones adquieren una complejidad añadida. La existencia de un diagnóstico no determina por sí misma la capacidad de una persona para decidir sobre su vida, pero determinados síntomas, dificultades cognitivas o circunstancias clínicas pueden afectar temporalmente a la comprensión de la información, a la deliberación o a la expresión de preferencias. Esto obliga a los profesionales a desarrollar estrategias que permitan ajustar los apoyos sin limitar innecesariamente la autonomía personal.
La aplicación práctica de conceptos como autonomía, dignidad, inclusión, no discriminación o apoyo a la toma de decisiones constituye hoy uno de los principales desafíos de la intervención psicosocial. Aspectos tan cotidianos como la elaboración de un plan de atención, la definición de objetivos de recuperación o la comunicación de determinadas decisiones pueden convertirse en espacios donde estos principios se ponen realmente a prueba.
Con el objetivo de contribuir a la reflexión y al desarrollo de buenas prácticas en este ámbito, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) ha puesto en marcha una nueva edición del curso «Ley 8/2021 y su aplicación en rehabilitación psicosocial», impartido por Víctor González Ayuso, psicólogo general sanitario e investigador en salud mental, y Jorge Marredo Rosa, doctor en Psicología, especialista en rehabilitación psicosocial y coordinador en el Área de Gestión del Conocimiento del Creap, a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U.
Más allá del conocimiento técnico de la norma, el debate que plantea la Ley 8/2021 interpela directamente a los modelos de atención y a la forma en que los profesionales entienden el apoyo a las personas. En un contexto cada vez más orientado hacia la recuperación y los derechos humanos, la cuestión fundamental sigue siendo la misma: cómo acompañar sin sustituir, cómo apoyar sin dirigir y cómo garantizar que cada persona pueda participar de forma efectiva en las decisiones que afectan a su proyecto de vida.
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lunes, 05 octubre 2026 09:28
