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viernes, 18 noviembre 2022 11:09

Ley 8/2021 y rehabilitación psicosocial: de la norma a la práctica cotidiana
05 - 10 - 2026

Ley 8/2021 y rehabilitación psicosocial: de la norma a la práctica cotidiana

Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. La Ley 8/2021 ha supuesto un cambio profundo en la forma de entender el apoyo a las personas con discapacidad y, con ello, plantea preguntas muy concretas para quienes trabajamos en rehabilitación psicosocial. ¿Cómo se traduce el principio de autonomía en decisiones reales? ¿Qué cambia cuando la intervención deja de centrarse en sustituir decisiones y pasa a organizar los apoyos necesarios para que la persona pueda participar en ellas? ¿Cómo actuar cuando existen dificultades cognitivas, síntomas psicopatológicos o limitaciones relevantes para comprender determinada información? Estas preguntas están lejos de ser teóricas. Aparecen en la práctica diaria, en reuniones de equipo, en la elaboración de planes de atención, en la relación con las familias y en decisiones aparentemente pequeñas que, en realidad, afectan directamente a la autonomía y al proyecto de vida de la persona. Precisamente por eso, esta segunda edición del curso sobre Ley 8/2021 y su aplicación en rehabilitación psicosocial se ha planteado desde una perspectiva muy práctica: comprender el marco legal, sí, pero sobre todo aprender a reconocer qué implica en situaciones reales de intervención. El curso está dirigido a profesionales de los ámbitos sanitario y sociosanitario que trabajan en centros de rehabilitación psicosocial, centros de día, recursos residenciales, pisos supervisados, centros especiales de empleo, programas de empleo con apoyo y otros dispositivos vinculados a la rehabilitación psicosocial. La intención no es convertir a los participantes en especialistas en Derecho, sino ofrecerles un marco suficientemente sólido para interpretar los cambios introducidos por la Ley y trasladarlos con criterio a su trabajo cotidiano. Autonomía, apoyo a la toma de decisiones y realidad clínica Uno de los aspectos que más nos interesa trabajar como docentes es precisamente esa traducción entre la norma y la práctica. La Ley 8/2021 introduce principios como la autonomía, la inclusión, la no discriminación y el respeto a la voluntad y preferencias de la persona. Pero esos principios solo cobran sentido cuando se aplican a situaciones concretas: cómo se comunica una decisión, cómo se valora la comprensión, cómo se negocia un objetivo, qué apoyos pueden facilitar la participación o cuándo es necesario revisar la forma en que estamos interviniendo. En el ámbito del Trastorno Mental Grave (TMG), estas cuestiones adquieren especial relevancia. La existencia de un diagnóstico no determina por sí misma la capacidad de una persona para tomar decisiones, pero tampoco puede ignorarse que determinados síntomas, déficits cognitivos o circunstancias clínicas pueden dificultar, en momentos concretos, la comprensión, la deliberación o la expresión de preferencias. Por eso el curso dedica una parte específica a analizar la diferencia entre capacidad jurídica y capacidad de obrar, así como las formas de promover la autonomía sin simplificar situaciones que, en la práctica, pueden ser complejas. Ese diálogo entre el marco jurídico y la realidad clínica es uno de los elementos que hacen especialmente vigente esta formación. Se abordará cómo determinados diagnósticos y síntomas pueden influir en el funcionamiento y la comprensión, qué papel pueden desempeñar los déficits cognitivos asociados al TMG y cómo determinados efectos de la medicación pueden influir en el nivel de actividad o participación. El objetivo no es utilizar estos factores como argumentos para excluir a la persona de las decisiones, sino aprender a identificarlos para adaptar la comunicación, graduar los apoyos y favorecer una participación tan efectiva como sea posible. La formación también presta una atención especial a los derechos humanos. Autonomía, dignidad y participación no deben quedar reducidas a declaraciones generales: se concretan en la manera en que se formula una propuesta, se explica una consecuencia, se recoge una preferencia o se incorpora la opinión de una persona a su plan de atención. Por eso hemos querido que el curso combine los contenidos conceptuales con casos prácticos, ejemplos y situaciones habituales en los recursos de rehabilitación psicosocial. La utilidad de una formación como esta se mide, en buena parte, por lo que el profesional puede aplicar al volver a su puesto de trabajo. Una formación práctica para afrontar los retos actuales El curso será impartido por Víctor González Ayuso, psicólogo general sanitario, especialista en intervención y terapia familiar e investigador en el ámbito del estigma en salud mental, y por mi mismo, Jorge Marredo Rosa, doctor en Psicología, psicólogo general sanitario especializado en rehabilitación psicosocial y coordinador del área de Gestión del Conocimiento del Creap. Desde nuestra experiencia profesional e investigadora en el centro, hemos planteado los contenidos con una intención muy concreta: que sean rigurosos, actuales y, sobre todo, útiles para afrontar problemas que los equipos ya están encontrando en su práctica diaria. La formación tendrá una duración de 12 horas y se desarrollará íntegramente online del 13 al 27 de octubre de 2026. La automatrícula estará abierta los días 6, 7 y 8 de octubre a través de la Plataforma de Teleformación del Imserso. Si las plazas disponibles se cubren antes de finalizar ese periodo, la inscripción se cerrará automáticamente. Más allá de conocer una reforma legislativa, el objetivo es disponer de mejores herramientas para responder a una cuestión que atraviesa toda la rehabilitación psicosocial: cómo acompañar y apoyar sin sustituir, cómo proteger sin anular y cómo hacer posible que la persona participe de forma efectiva en las decisiones que afectan a su propia vida. Esa es, probablemente, la parte más exigente de la Ley 8/2021, pero también la que la convierte en un contenido especialmente actual y necesario para nuestra práctica profesional. Contenido relacionado Curso de Teleformación «Implicaciones prácticas de la Ley 8/2021 en Salud Mental»

lunes, 05 octubre 2026 09:06

Día Internacional de la Educación Social 2026: acompañar, conectar y transformar
02 - 10 - 2026

Día Internacional de la Educación Social 2026: acompañar, conectar y transformar

DÍAS MUNDIALES | EDUCACIÓN SOCIAL Autor: Francisco Cháfer Ortiz. Educador social en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Cada 2 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Educación Social, una fecha que reconoce la labor de las educadoras y educadores sociales en la construcción de sociedades más inclusivas, participativas y cohesionadas. La Educación Social desarrolla un papel fundamental en ámbitos tan diversos como la infancia y la adolescencia, la atención a personas mayores, la discapacidad, la salud mental, la inclusión social, la mediación comunitaria o el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad. Su trabajo contribuye a generar oportunidades, fortalecer vínculos y promover la participación activa de las personas en sus entornos. En 2026, entre los principales retos y líneas de reflexión del sector destacan la incorporación de profesionales de la Educación Social al sistema educativo, la respuesta a las necesidades emergentes en salud mental, el papel de la intervención socioeducativa en situaciones de emergencia y la importancia de reforzar las redes comunitarias de apoyo. Desde el Creap queremos sumarnos a esta conmemoración poniendo en valor una profesión que acompaña procesos de cambio, fomenta la autonomía personal y comunitaria y trabaja cada día para favorecer la inclusión y el bienestar de las personas. Aprovechando la conmemoración de este día, Francisco Cháfer Ortiz, educador social en el Creap a través de Grupo 5 analiza los principales retos de la figura del educador social en el ámbito del trastorno mental grave. Papel en la atención a personas con trastorno mental grave y salud mental comunitaria En la atención a personas con trastorno mental grave, la Educación Social aporta un enfoque integral de la salud que abarca las dimensiones física, mental y social. Sus funciones clave en este ámbito abarcan: Modelo psicoeducativo y autonomía: Trabaja de forma directa con la persona mediante el entrenamiento en habilidades de la vida diaria, técnicas cognitivas, estimulación cognitiva, educación para la salud y gestión del estrés. Adherencia al tratamiento y prevención de recaídas: Acompaña a las personas usuarias en la comprensión de su diagnóstico y en la importancia del tratamiento farmacológico, lo que fortalece su autonomía y prepara su reincorporación a un entorno normalizado. Apoyo y cohesión familiar: Ofrece orientación y formación a los entornos familiares para comprender la naturaleza de la enfermedad mental, ayudando a reducir el estrés familiar, la sobreprotección y los sentimientos de culpa o frustración. Puente entre el entorno clínico y la comunidad: Conecta a los equipos sanitarios u hospitalarios con los recursos comunitarios (centros cívicos, laborales y educativos), facilitando la desestigmatización de la enfermedad mental fuera de los centros sanitarios. Promoción de la salud y prevención: Desarrolla iniciativas de sensibilización frente a factores de riesgo que afectan al bienestar social y emocional. Principales retos en el trabajo diario con personas con trastorno mental grave El personal de Educación Social que interviene en salud mental y exclusión social afronta diversos desafíos profesionales y estructurales: Integración en equipos de salud mental: Resulta necesario consolidar su rol pedagógico y socioeducativo dentro de los sistemas sanitarios y de las unidades de salud mental, donde históricamente ha predominado un enfoque únicamente clínico. Reconocimiento y regulación profesional: Se requiere aprobar una Ley de Educación Social que regule la profesión y garantice la inclusión formal de esta figura en las plantillas de las administraciones públicas. Equidad e inequidad territorial: Persiste una falta de cobertura equitativa de profesionales de referencia entre diferentes comunidades autónomas y sectores de intervención. Precarización y atención a situaciones complejas: El trabajo se desarrolla en un contexto de precariedad laboral y formas severas de exclusión social, debiendo responder a problemáticas complejas como adicciones comportamentales, trastornos de la conducta alimentaria o estrés aculturativo. Investigación y ámbito académico: Se señala la necesidad de actualizar los planes de estudio universitarios y potenciar la investigación científica elaborada en primera persona por los propios profesionales. Contribución a la inclusión, participación y resiliencia comunitaria La acción socioeducativa fomenta entornos comunitarios inclusivos y protectores frente al sufrimiento psíquico: Inclusión y redes de apoyo mutuo: Genera espacios de convivencia y mediación que previenen el aislamiento social, facilitando la acogida e integración comunitaria de personas con sufrimiento psíquico o en riesgo de exclusión. Reducción de desigualdades en salud: Elimina barreras socioeconómicas y culturales para que los colectivos vulnerables (como personas con discapacidad, mayores o en situación de pobreza) accedan a los recursos sanitarios y sociales en igualdad de condiciones. Desarrollo de resiliencia y habilidades para la vida: Promueve el fortalecimiento de capacidades como la resolución pacífica de conflictos, la toma de decisiones informadas y la comunicación asertiva, facilitando el afrontamiento de situaciones de crisis. Empoderamiento y participación ciudadana: Estimula la implicación activa de la comunidad en el cuidado del entorno y la salud comunitaria. Fuentes y referencias Funciones y competencias de la educación social en ámbito sanitario (Miquel Salmerón, Laura Real e Irene Solà, ADP-CETS, pp. 10-17). Retos de la Educación Social (RES - Revista de Educación Social, nº 36). Intervención del educador y la educadora social en el ámbito de la salud mental (RES - Revista de Educación Social). Grado en Educación Social (Universidad Nacional de Educación a Distancia - UNED).

viernes, 02 octubre 2026 13:07

Informe de tendencias de julio y agosto de 2026
08 - 09 - 2026

Informe de tendencias de julio y agosto de 2026

DOCUMENTOS PROPIOS | SERVICIO DE REFERENCIA Y CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Tendencias en investigación en Trastorno Mental Grave El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica el informe de tendencias de julio y agosto de 2026 (767 kb). El informe recopila tendencias científicas de los meses de julio y agosto de 2026, sobre Trastorno Mental Grave a partir de preprints (es decir, investigaciones que aún no han sido revisadas por pares) publicados en plataformas como Research Square, OSF, MedRxiv, BioRxiv y Preprints.org. El obetivo principal es identificar nuevas líneas de investigación, intervenciones emergentes, factores de riesgo, modelos de atención y perspectivas sociales relacionadas con la salud mental. La investigación reciente detectada en estos manuscritos sobre TMG se orienta hacia estos temas principales: salud mental digital, realidad virtual y terapias tecnológicas inmersivas, personalización del TMG mediante genética y perfiles cognitivos, prevención temprana en poblaciones de alto riesgo familiar, recuperación, estigma y determinantes sociales de la salud mental. Realidad virtual como herramienta terapéutica Se está pasando de la realidad virtual experimental a plantearla como una intervención escalable, un complemento terapéutico y un recurso para personas con dificultades de acceso a entornos terapéuticos o naturales. Aparecen varias líneas relacionadas con la realidad virtual: por un lado, la naturaleza inmersiva virtual para reducir el estrés y mejorar la regulación emocional, y por el otro, la teledramaterapia. En el estudio "Psychological and Physiological Effects of Immersive Virtual Nature on Mental Health: A Systematic Review" encontraron que la exposición a naturaleza virtual reduce el estrés psicológico, reduce el afecto negativo, mejora algunos marcadores fisiológicos de relajación y parece especialmente útil en personas con ansiedad y poblaciones clínicas. Familia y entorno social Realizaron un seguimiento longitudinal de 8 años dentro del estudio danés High Risk and Resilience Study, comparando jóvenes con riesgo familiar de esquizofrenia (FHR-SZ), jóvenes con riesgo familiar de trastorno bipolar (FHR-BP) y controles poblacionales. A los 15 años, el 67,2% de los adolescentes con riesgo familiar de esquizofrenia habían presentado algún trastorno mental, el 64,4% de los que tenían riesgo familiar de trastorno bipolar también y en la población general la cifra fue del 39,1%. Además, presentaban más comorbilidad psiquiátrica, más persistencia de los trastornos y peor funcionamiento global. Más información sobre el Centro de Documentación y el Servicio de Referencia Centro de documentación del Creap. Servicio de Referencia del Creap. Recursos de apoyo a la investigación. Informe de evidencias de agosto de 2026 (737 kb). Formulario de solicitud de consulta.

martes, 08 septiembre 2026 08:30

Día Internacional de la Enfermería en Salud Mental 2026: Entrevista con Amelia Martínez García
01 - 09 - 2026

Día Internacional de la Enfermería en Salud Mental 2026: Entrevista con Amelia Martínez García

DÍA MUNDIAL | ENTREVISTA Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de Enfermería de Salud Mental 2026 entrevistamos a Amelia Martínez García, quien nos va a hablar de la situación actual de la salud mental desde la perspectiva de la Enfermería de Salud Mental, analizando los principales retos asistenciales, el papel de la prevención, la recuperación, la investigación, la tecnología y el bienestar de los propios profesionales sanitarios. A través de estas cuestiones, se pondrá en valor la contribución de las enfermeras especialistas en el acompañamiento, la educación para la salud, la promoción del bienestar emocional y los cuidados comunitarios, destacando la necesidad de avanzar hacia modelos centrados en la persona y en la recuperación. Asimismo, la conversación servirá para visibilizar el trabajo que realiza la Enfermería de Salud Mental y la importancia de los cuidados como elemento esencial de la atención, subrayando que su impacto va mucho más allá del tratamiento de la enfermedad y resulta clave para prevenir el sufrimiento, fortalecer la autonomía de las personas y construir comunidades más saludables y resilientes. Entrevista con Amelia Martínez García, Enfermera Especializada en Salud Mental que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Actualmente se habla mucho de salud mental. ¿Estamos realmente ante una crisis? Sin duda estamos ante una situación que merece atención prioritaria. No necesariamente porque incrementado el diagnóstico de más trastornos mentales graves que hace décadas, sino porque observamos un mayor sufrimiento emocional relacionado con factores sociales, económicos, laborales y relacionales. Afortunadamente, al mismo tiempo parece que existe una mayor conciencia social y una búsqueda de ayuda antes. Desde la enfermería de salud mental defendemos que la respuesta no puede limitarse al tratamiento de la enfermedad. Debemos trabajar desde la prevención y promoción de la salud mental, la detección precoz y acompañamiento comunitario y, por supuesto, una rehabilitación psicosocial de calidad. Esa es una de las grandes líneas estratégicas que se está impulsando actualmente en nuestro ámbito profesional y que desde la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aeesme) se promueve. ¿Qué papel desempeña una enfermera especialista en salud mental? Nuestro trabajo va más allá de administrar un fármaco o de realizar una técnica. Somos profesionales que acompañamos a la persona durante su proceso terapéutico. Realizamos psicoeducación, prevención de recaídas, intervenimos con los familiares, promovemos hábitos de vida saludables, herramientas de gestión emocional, llevamos a cabo programas grupales y seguimiento comunitario. Esta presencia continuada nos permite identificar cambios de forma temprana, potenciar los factores protectores y favorecer que la cada una de las personas pueda avanzar en la reconstrucción o mantenimiento de su proyecto vital favoreciendo su autonomía y participación en la comunidad. La creación de la especialidad de Enfermería de Salud Mental responde precisamente a la necesidad de ofrecer una atención específica e integral a las personas con diagnóstico de salud mental, atendiendo no solo a los síntomas, sino también a sus necesidades emocionales, sociales y personales. La especialidad nace precisamente para responder a estas necesidades complejas y específicas de las personas con problemas de salud mental. Uno de los conceptos más repetidos en la actualidad es el de «recuperación». ¿Qué significa realmente? La recuperación no significa necesariamente la desaparición completa de todos los síntomas o dificultades. Hace referencia a la posibilidad de que una persona pueda construir una vida plena, significativa y autónoma, desarrollando sus propios objetivos y proyectos vitales, incluso cuando tiene que convivir con determinados retos relacionados con el diagnostico de una enfermedad mental. Este enfoque supone ir más allá del diagnóstico y las limitaciones. Implica poner el foco en las capacidades, fortalezas y recursos de la persona, reconociendo su identidad, sus preferencias y su capacidad para tomar decisiones sobre su propia vida. La enfermería de salud mental ha integrado progresivamente este modelo de atención centrado en la persona, promoviendo el empoderamiento, la toma de decisiones compartida y la participación de la persona en su propio proceso de salud. Nuestro papel principal es acompañar y dotar de herramientas para que cada individuo pueda avanzar hacia la vida que desea, respetando siempre su propio ritmo y metas. ¿Qué nos está enseñando la investigación más reciente? La investigación más reciente nos muestra que la salud mental es un fenómeno complejo y que más allá de los factores puramente clínicos existen otros no menos importantes a tener en cuenta ya que pueden influir de manera significativa en el bienestar emocional de las personas, así como predisponer a la aparición o evolución de los problemas de salud mental, como son los determinantes sociales, la pobreza, la precariedad laboral, la exclusión social o los problemas actuales de vivienda. Por otra parte, el desarrollo de intervenciones basadas en evidencia lideradas por enfermeras especialistas en salud mental está demostrando beneficios en áreas como la prevención de recaídas, la mejora de la adherencia terapéutica, el fomento del autocuidado y de la calidad de vida de las personas. Por último, destaca el avance del interés de los cuidados informados por el trauma. Este enfoque invita a comprender que muchas conductas, dificultades emocionales o formas de afrontar el malestar emocional pueden estar relacionadas con experiencias vitales adversas. Incorporar esta visión permite ofrecer una atención más segura, respetuosa y centrada en la persona, entendiendo su historia de vida y sus circunstancias antes de intervenir. ¿La tecnología ayudará o empeorará la situación? Probablemente la tecnología puede aportar beneficios, pero también plantea nuevos retos. Las tecnologías ofrecen oportunidades importantes para mejorar el acceso a la atención en salud mental, facilitar el seguimiento, la educación sanitaria y desarrollar nuevas herramientas de apoyo tanto para personas con diagnóstico como para profesionales. El auge de las inteligencias artificiales, utilizadas de manera consciente y responsable, puede convertir en un recurso complementario que ayuda a optimizar procesos. Sin embargo, es fundamental recordar que la tecnología no puede sustituir la esencia del cuidado y del acompañamiento en salud mental. La escucha activa, la empatía, la presencia y la construcción de una relación terapéutica basada en la confianza son elementos insustituibles en salud mental. El futuro de la atención en salud mental no debería plantear una elección entre tecnología y humanidad, sino una integración de ambas. La innovación más valiosa será aquella que permita mejorar los cuidados complementando a la persona y no la que pretenda reemplazarla. ¿También hay una crisis de salud mental entre los profesionales sanitarios? Sí . El desgaste emocional, la sobrecarga asistencial y el agotamiento profesional son realidades presentes en muchos equipos sanitarios y constituyen un reto importante para las organizaciones de salud. Cuidar la salud mental de quienes cuidan no es algo secundario, sino una necesidad fundamental para garantizar una atención de calidad. Un sistema sanitario saludable necesita profesionales bien formados, reconocidos, escuchados y acompañados emocionalmente, que puedan desarrollar su labor en unas condiciones que favorezcan su bienestar. La prevención del «burnout» requiere un abordaje integral que incluya medidas organizativas, apoyo emocional, espacios de reflexión y estrategias que permitan equilibrar las demandas asistenciales con el autocuidado profesional. Promover el bienestar de los profesionales sanitarios no solo beneficia a quienes trabajan en primera línea, sino que repercute directamente en la calidad y humanidad de los cuidados que reciben las personas atendidas. Si pudiera implantar una medida mañana mismo, ¿cuál sería? Reforzaría la atención comunitaria y aumentaría la presencia de enfermeras especialistas en salud mental en todos los niveles asistenciales. Necesitamos acercar los cuidados de salud mental a los lugares donde las personas llevan a cabo y desarrollan su vida: sus hogares, sus familias, sus centros educativos, sus trabajos y comunidades. La intervención temprana, el acompañamiento continuado y la coordinación entre los diferentes recursos sanitarios y sociales son elementos clave para mejorar la evolución de las personas y reducir el sufrimiento. La salud mental no se construye únicamente dentro de una consulta. Se construye en los espacios donde las personas viven, se relacionan y encuentran apoyo. Este sería el gran mensaje que debemos transmitir hoy. «El futuro de la salud mental no pasa solo por tratar trastornos, sino por prevenir el sufrimiento, fortalecer las comunidades y situar a la persona en el centro de los cuidados». Contenido relacionado Día Internacional de la Enfermería de Salud Mental 2022

martes, 01 septiembre 2026 08:42

Humanizar los espacios para transformar los cuidados: la voz de las personas usuarias marca el camino en el Creap
26 - 08 - 2026

Humanizar los espacios para transformar los cuidados: la voz de las personas usuarias marca el camino en el Creap

Autora: Mª Rosa Perelló Pardo. Comunicación. Téc. Área de Gestión del Conocimiento que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. La transformación del modelo de cuidados en España pasa necesariamente por escuchar a las personas. En el marco de la Estrategia Estatal para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad, liderada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, y alineada con el nuevo modelo de atención centrada en la persona, el Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) de Valencia, dependiente del Imserso refuerza esta linea estratégica hacia la creación de entornos más acogedores, participativos y significativos, en esta ocasión, mediante la realización de un cuestionario sobre la humanización de espacios. La encuesta, en la que participaron 14 personas usuarias, tenía un objetivo muy claro: conocer de primera mano cómo imaginan los espacios del centro para que se parezcan más a un hogar y favorezcan su bienestar, autonomía y convivencia. Los resultados muestran un mensaje inequívoco: las personas quieren sentirse cómodas, participar en la vida cotidiana y disponer de espacios que respondan a sus necesidades reales. Espacios diseñados para compartir Uno de los aspectos analizados fue la organización del comedor. La mayoría de las personas participantes (8 de 14) se decantó por una mesa grande compartida, mientras que otras optaron por una combinación entre mesas grandes y pequeñas. Este resultado refleja la importancia que otorgan a los espacios de encuentro y socialización, sin renunciar a la flexibilidad que ofrecen diferentes formas de organización. Además, el office-comedor aparece como uno de los espacios prioritarios de mejora. Entre los equipamientos más demandados destacan el microondas y el frigorífico de uso compartido, ambos seleccionados por 10 participantes. También se valoran positivamente elementos que permiten una mayor autonomía en las actividades cotidianas, como disponer de zonas para preparar bebidas, almacenar alimentos o recoger utensilios. No es casualidad que, cuando se preguntó qué actividades les gustaría realizar de forma autónoma, las respuestas más frecuentes fueran calentar comida (10 personas), preparar desayunos o meriendas (7) y poner o recoger la mesa (7). Estas acciones, aparentemente sencillas, forman parte de la vida diaria de cualquier hogar y contribuyen a reforzar la independencia, la participación y el sentimiento de pertenencia. Descansar, disfrutar y convivir La sala de descanso y televisión se posiciona como el espacio que más personas consideran prioritario para mejorar. Los resultados muestran una clara preferencia por una combinación de sofás y sillones cómodos (12 respuestas), una fórmula que favorece tanto la convivencia como el confort individual. La televisión continúa siendo un elemento relevante: 13 de las 14 personas encuestadas la consideran importante o muy importante. Sin embargo, el uso de estos espacios va mucho más allá. Ver cine y televisión (10 respuestas cada una), escuchar música (9) o seguir series (6) son actividades que contribuyen al ocio, la relajación y la conexión con intereses personales. Estos datos evidencian la necesidad de diseñar entornos versátiles, donde cada persona pueda encontrar momentos para compartir y otros para disfrutar de actividades que le resulten significativas. Espacios para mantenerse activo La humanización también implica ofrecer oportunidades para el entretenimiento, el aprendizaje y la participación. En este sentido, las actividades más demandadas en las zonas comunes son el futbolín (9 respuestas) y el ping-pong (8), seguidas de propuestas de actividad física suave. Por otra parte, en los espacios destinados a la estimulación cognitiva y al ocio tranquilo, destacan los juegos de mesa (10 respuestas), la lectura de libros (7) y la consulta de revistas o prensa (6). También se valoran actividades como el ajedrez, las sopas de letras o los crucigramas. En el ámbito creativo, la pintura (7 respuestas), el dibujo (5) y las manualidades decorativas (5) son algunas de las propuestas con mayor aceptación. Estos resultados ponen de manifiesto la diversidad de intereses y la importancia de contar con espacios multifuncionales que permitan desarrollar actividades adaptadas a diferentes preferencias. Mantener los vínculos, una prioridad Uno de los aspectos más relevantes de la encuesta ha sido la valoración de los espacios destinados a recibir visitas. Todas las personas participantes consideran importante o muy importante disponer de una sala específica para encontrarse con familiares, amistades y personas de referencia. Entre los elementos más valorados para esta sala destacan los sofás y sillones cómodos (12 respuestas), los espacios para conversaciones privadas (8) y un ambiente con decoración hogareña y acogedora (7). También se considera positiva la existencia de zonas para compartir bebidas o actividades de ocio. Estos resultados refuerzan la idea de que los vínculos personales son un elemento esencial para el bienestar emocional y para la construcción de proyectos de vida significativos. Disponer de espacios que favorezcan las relaciones personales contribuye a que el centro sea percibido como un entorno más cercano y humano. Espacios que se sienten como un hogar Quizá el dato más contundente de toda la encuesta sea que el 100% de las personas participantes considera importante o muy importante que los espacios se parezcan a un hogar y resulten acogedores. Además, todas coinciden en que unos entornos más humanizados pueden mejorar la convivencia y el bienestar. Lejos de ser una cuestión únicamente estética, la humanización de espacios supone reconocer el derecho de las personas a vivir en entornos que respeten sus preferencias, favorezcan su autonomía y promuevan su participación activa. En definitiva, se trata de pasar de espacios diseñados para las organizaciones a espacios pensados para las personas. Construyendo el futuro junto a quienes lo viven Los resultados de esta consulta servirán como guía para las futuras actuaciones de mejora en el Creap. Escuchar a las personas usuarias no solo permite identificar necesidades concretas, sino que constituye una herramienta fundamental para avanzar hacia un modelo de cuidados más personalizado, comunitario y centrado en la persona. La humanización de los espacios es, en realidad, una forma de humanizar los cuidados. Y en este proceso, la opinión de quienes utilizan diariamente estos entornos es la mejor guía para construir espacios donde cada persona pueda sentirse, verdaderamente, como en casa. Contenido relacionado Puesta en marcha de la estrategia estatal para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad: un proceso de desinstitucionalización

miércoles, 26 agosto 2026 09:14

Clinofilia o la tendencia persistente a permanecer en la cama
21 - 08 - 2026

Clinofilia o la tendencia persistente a permanecer en la cama

BÚSQUEDAS BIBLIOGRÁFICAS RESUELTAS | SERVICIO DE REFERENCIA Autora: Aurora Rodríguez Ródenas. Documentalista del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. El Servicio de Referencia del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a Personas con Trastorno Mental Grave (Creap) del Imserso en Valencia publica una nueva búsqueda bibliográfica sobre clinofilia en personas con TMG. Definición de clinofilia o clinomanía La clinofilia o clinomanía es la tendencia a permanecer en la cama durante muchas horas del día sin que exista una enfermedad orgánica que lo justifique. No constituye un diagnóstico en sí mismo, sino un hallazgo conductual asociado con frecuencia a trastornos depresivos, esquizofrenia y otros cuadros psiquiátricos. Ideas clave extraídas de la literatura científica No existe prácticamente literatura reciente que estudie la clinofilia o clinomanía como entidad clínica independiente en personas con trastorno mental grave. La investigación actual aborda este fenómeno bajo los constructos de hipersomnolencia, tiempo excesivo en cama, apatía, avolición y síntomas negativos, especialmente en depresión mayor y esquizofrenia. La literatura considera la clinofilia como una manifestación clínica relacionada con la depresión, la hipersomnolencia, la apatía, la avolición y los síntomas negativos de la esquizofrenia. La clinofilia puede actuar como una conducta desadaptativa que perpetúa la inactividad y el deterioro funcional. La apatía es una característica central de los síntomas negativos. Se encuentran asociaciones entre cambios en el tiempo de permanencia en cama y la sintomatología depresiva. Se refuerza la idea de que el aumento del tiempo en cama constituye un indicador clínico relevante en personas con depresión. Hasta un 25 % de los pacientes con depresión padecen hipersomnolencia. No toda permanencia en cama es hipersomnia. Diferenciar la clinofilia de la hipersomnolencia es fundamental tanto en la investigación como en la práctica clínica. La hipersomnolencia en personas con depresión se asocia a peor evolución clínica, mayor resistencia al tratamiento y más dificultades funcionales. La clinofilia se describe como una conducta de pasar excesivo tiempo en la cama que puede aparecer en la depresión y confundirse con hipersomnolencia, por lo que es esencial evaluar si la persona realmente duerme más o si predominan factores psicológicos, funcionales y conductuales. La permanencia prolongada en cama en personas con trastorno mental grave puede ser la expresión observable de déficits motivacionales (apatía y avolición), síntomas negativos o depresión, más que una entidad clínica independiente denominada clinofilia. El problema puede entenderse mejor como una manifestación de avolición, caracterizada por dificultad para iniciar actividades productivas y tendencia a mantener patrones persistentes de inactividad. Las fuentes consultadas describen la cama como refugio, espacio de seguridad y/o lugar de evitación de demandas externas. Las guías y revisiones sobre ejercicio físico y salud mental apoyan incorporar estrategias de activación y ejercicio en personas con trastorno mental grave. Cuando la permanencia en cama está relacionada con depresión o evitación conductual, la activación conductual es una de las intervenciones recomendadas en las guías internacionales de depresión. Pueden considerarse estrategias de intervención psicosocial: fomentar salidas del domicilio, estructurar rutinas diarias, programar actividades significativas concretas, aumentar progresivamente la activación conductual, trabajar objetivos pequeños y medibles y evitar largos periodos de inactividad no estructurada. Clinofilia vs Avolición La avolición es la disminución de la motivación para iniciar y realizar actividades con un propósito. En la investigación «A closer look at avolition in schizophrenia and bipolar disorder: Persistence of different types of activities over time» se observó que las personas con esquizofrenia y trastorno bipolar pasan gran parte del tiempo en casa, realizan con frecuencia una única actividad durante largos periodos y participan más en actividades improductivas o de recreación pasiva (dormir, no hacer nada, ver televisión, escuchar música) que en actividades productivas. La clinofilia y la avolición no son sinónimos, pero están estrechamente relacionadas: Clinofilia: permanencia excesiva en la cama sin causa médica orgánica que lo justifique. Avolición: reducción de la motivación para iniciar actividades dirigidas a una meta. La clinofilia puede aparecer en personas con trastorno mental grave como una expresión conductual de la avolición o falta de motivación. La evidencia indica que las personas con esquizofrenia y trastorno bipolar tienden a permanecer en casa realizando actividades improductivas o pasivas, con escasa iniciativa para desarrollar actividades funcionales o socialmente significativas, patrón compatible con la presencia de síntomas negativos y deterioro funcional.   Fuente de la información Búsqueda bibliográfica resuelta por el Servicio de Referencia del Creap Valencia «Clinofilia o clinomanía en personas con Trastorno Mental Grave»

viernes, 21 agosto 2026 12:19

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