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lunes, 21 noviembre 2022 10:49
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Programa de intervención del área de fisioterapia: acondicionamiento físico y acondicionamiento físico basado en la historia de vida de la personas con demencia
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Etiquetas: alzhéimer , demencia , fisioterapia , ejercicio , historia de vida
El programa de intervención “Acondicionamiento físico” es un programa del área de fisioterapia que promueve la práctica de ejercicio físico de forma regular y controlada para ayudar a que las personas con demencia, mantengan la independencia por más tiempo con mejor capacidad funcional. ROCÍO VALLE BERMEJO FISIOTERAPEUTA EN EL CRE ALZHEIMER El programa de intervención «Acondicionamiento físico» es un programa del área de fisioterapia que promueve la práctica de ejercicio físico de forma regular y controlada para ayudar a que las personas con demencia, mantengan la independencia por más tiempo con mejor capacidad funcional. Esto significa que conserven habilidades físicas (resistencia, fuerza, elasticidad, equilibrio y coordinación), locomotoras (caminar, subir/bajar escaleras/rampas, levantarse/ sentarse) y manipulativas (agarrar/lanzar) necesarias para realizar las actividades de la vida diarias. Entre los objetivos generales del programa destacan: – Mejorar todas las funciones orgánicas de manera global, actuando sobre los distintos sistemas del cuerpo (cardiovascular, respiratorio, músculo-esquelético, digestivo, renal, hepático…). – Mejorar la coordinación y el equilibrio en bipedestación y durante la marcha, para ayudar a prevenir caídas y otros traumatismos (esguinces, fracturas,…). – Mejorar el nivel de independencia para realizar las AVD tanto en lo que se refiere a las funciones de destreza manual como en las transferencias y/o los desplazamientos. – Prevenir la aparición de dolor muscular y/o articular derivado de la inactividad y del sedentarismo, con especial énfasis en los pacientes con patologías osteoarticulares asociadas (de origen degenerativo, reumático,…). – Prevenir la aparición de otros trastornos derivados de la inactividad como pueden ser alteraciones cutáneas, edemas, atrofia muscular, etc. – Contribuir a mantener las capacidades cognitivas que aún conservan. Este programa de intervención tiene una extensa justificación teórica en base a un gran número de investigaciones científicas donde se demuestra que el ejercicio físico y el incremento de la condición física de los pacientes con demencia supone un aumento en la capacidad funcional, una reducción de síntomas depresivos y la mejora en varios de los componentes cognitivos. Se propone el siguiente protocolo de ejercicios: – Tiempo: 30 min – Sesiones grupales (6-8 personas recomendado) /individuales – Recursos / Materiales: colchonetas, raquetas, pelotas/balones, pesas, lastres, discos de equilibrios, aros, picas, conos, cuerdas, gomas, bicicletas/pedaliers, escaleras, rampas… Fases: – Inicio o Fase de calentamiento (10 min): Ejercicio de estiramientos que involucra grandes grupos musculares cuyo objetivo es favorecer la conciencia corporal y lograr un estado de calma y concentración. Ejercicios respiratorios y ejercicios de movilidad/elasticidad. – Desarrollo. Parte central de la sesión (15 min): Fase de realización de ejercicios de fuerza, resistencia, coordinación y equilibrio. – Cierre. Fase de retorno a la calma (5 min): Incluye ejercicios de estiramientos y relajación. Se comenta con los participantes la dinámica de la sesión, y cómo se siente al final. ** Se realizarán los descansos oportunos para la recuperación e hidratación de los participantes. Por otro lado se propone una sesión de «Acondicionamiento físico» basado en la historia de vida de la persona: En personas con deterioro cognitivo moderado donde existe una limitación cognitiva para seguir un protocolo de ejercicios reglado por el déficit de atención/concentración, de comprensión de órdenes, de memoria de trabajo, agnosias, apraxias… cobra mayor significado la historia de vida de la persona relacionada con el deporte y el ejercicio físico para proponer una sesión de acondicionamiento físico. En este caso la fase de desarrollo de la sesión estará basada en una actividad deportiva concreta que le resulte familiar, donde las respuestas automáticas juegan un papel clave en el desempeño de la actividad y por tanto en la consecución de los objetivos que van a ser los mismos que una sesión de acondicionamiento físico reglada pero con un componente emocional, motivador, facilitador y más personal.
miércoles, 09 octubre 2024 13:08
El CRE Alzheimer pone en marcha un programa de intervención fisioterápica sobre el riesgo de caídas
Categorías: Divulgación
ÁREA DE INTERVENCIÓN | CRE ALZHEIMER El ejercicio físico se presenta como una de las terapias no farmacológicas más efectivas para reducir el riesgo de caída en los adultos mayores, aunque no todos los tipos de ejercicio son igualmente efectivos en todos los sujetos y en todos los entornos. Por esta razón, el CRE Alzheimer del Imserso puso en marcha un programa de intervención individualizado de fisioterapia en personas con demencia sobre el riesgo de caída en marcha y bipedestación y al aumentar la velocidad de la marcha. Este estudio, publicado en un póster durante el IX Congreso Nacional de Alzheimer, se realizó con 43 personas con diagnóstico de algún tipo de demencia en fase leve-moderada, atendidas en el área de fisioterapia del Centro de Estancia Diurna del CRE Alzheimer durante los años 2018-2020. Las conclusiones del estudio Beneficios de la intervención fisioterápica en personas con demencia sobre el riesgo de caídas, realizado por la fisioterapeuta Rocío Valle Bermejo y la neuropsicóloga Teresa Rodríguez del Rey, demuestran que, a través de un plan de actividad física semanal consistente en movilidad articular, tonificación, fuerza muscular, flexibilidad, resistencia, equilibrio, coordinación, transferencias, marcha… se consigue un mantenimiento de las capacidades físicas relativas a la estabilidad, y por tanto en el riesgo de caída. Pulse para ver el póster
jueves, 03 noviembre 2022 07:32
ESTIMULACIÓN PSICOMOTRIZ
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , demencias , estimulación , ejercicio , físico , psicomotricidad
ÁLVARO PANEDAS CASADO | TÉCNICO EN PSICOMOTRICIDAD Tal y como señala la Organización Mundial de la salud (OMS), la práctica de ejercicio físico en las personas con la enfermedad del Alzheimer conlleva beneficios que repercuten positivamente en prácticamente todas las áreas de su vida, poniendo especial énfasis en los procesos relacionados con la función ejecutiva, como la planificación, la realización de tareas, la memoria de trabajo, los procesos de inhibición y la realización de tareas múltiples. En el Centro de Referencia Estatal de atención a personas con enfermedad de Alzhéimer y otras demencias buscamos favorecer el tratamiento multidisciplinar de las personas con alzhéimer, actuando en prevención de posibles caídas y manteniendo la condición física general. El objetivo principal que nos marcamos es mantener una conexión entre el cuerpo, la mente y el entorno, el mayor tiempo posible, retardando la dependencia total. Se ha comprobado que se obtienen mejores resultados cuando se combinan programas o rutinas de entrenamiento aeróbico con ejercicios de resistencia y flexibilidad. Es por ello que se han diseñado varios programas de ejercicio físico enfocados en esta metodología de trabajo y destinados a personas con algún tipo de demencia o deterioro cognitivo. La adaptación es la clave de la reeducación psicomotriz Consideramos que la psicomotricidad es la capacidad o facultad que permite, facilita y potencia el desarrollo perceptivo físico, psíquico y social del sujeto a través del movimiento. La psicomotricidad es la relación mutua entre la función motriz y la capacidad psíquica que engloba el componente socio afectivo (donde están las relaciones que establecen el individuo, comportamientos y sentimientos) y el componente cognitivo (que hace referencia a las capacidades y aptitudes del individuo). Así entendemos la reeducación psicomotriz, como la posibilidad de intervención psicopedagógica, sistemática, encaminada a la mejor formación integral. La reeducación psicomotriz, es pues, en esencia una acción global que tiene como punto de partida el desarrollo psicobiológico (integral) de la persona a la que considera como una unidad de su propia evolución. Por eso, el contexto más propicio para el aprendizaje de las personas mayores es el de la acción, experimentación, juego e intercambio social con los otros. Esa concepción global de la reeducación, nos conduce a sustituir los términos utilizados de deficiencia física o intelectual, por el concepto de adaptación, que es más amplio y rico en posibilidades educativas y reeducativas. El movimiento es el medio a través del cual el individuo se pone en relación con lo que le rodea; de este modo se puede entender que la psicomotricidad modifica y mejora las relaciones interpersonales. Metodología de trabajo: ¿Cómo enfocamos el ejercicio en el CREA? Antes de poner en marcha cualquier tipo de programa, lo primero y más importante es realizar una valoración psicomotriz a cada persona por separado. De este modo, podemos incluir a las personas con las que vamos a intervenir en un grupo o en otro, según sus capacidades. Para garantizar la efectividad y el correcto funcionamiento de las sesiones psicomotrices, es necesaria esta primera evaluación. Si proponemos los ejercicios adecuados a las capacidades de las personas usuarias, incrementaremos su confianza, su seguridad y su bienestar emocional. Las sesiones de psicomotricidad serán más aprovechadas evidentemente por personas con demencia tipo Alzheimer leve o moderada, aunque cabe destacar que una persona en una fase más avanzada también logrará grandes beneficios si se trabaja de una manera más individual, específica y continua, retrasando así la evolución de la misma. En función de las necesidades de cada grupo, se establecen los parámetros de duración, frecuencia, tipo de sesión, espacio físico y número de personas usuarias incluidas en cada grupo. En los casos en que las personas con demencia tienen cierto grado de dependencia, en cada grupo no incluiríamos a más de 10 personas, buscando la especificad del trabajo a realizar. La duración de las sesiones estaría situada entre 30 y 45 minutos, aproximadamente, puesto que si estas terapias se prolongan más, la persona pierde la concentración y se dispersa. De cara al tipo de sesión y para conseguir los objetivos que se pretenden con la educación psicomotriz, es importante diferenciar entre: Ejercicio físico estático: apenas hay movimiento articular por lo que la variación de la longitud del musculo es mínima aunque la contracción intramuscular sea aguda (isométricos). Por lo general son ejercicios intensos y no suelen ser muy prolongados en el tiempo. Ejemplo: mantener la postura de sentado sin silla. Ejercicio físico dinámico: implica el movimiento de las articulaciones como consecuencia del efecto que ejerce sobre ellas una actividad muscular rítmica que genera una fuerza dentro del músculo relativamente pequeña. Ejemplo: montar en bicicleta estática (aeróbico) o subir peldaños lo más rápido posible (anaeróbico). En cuanto al espacio físico empleado siempre se llevan a cabo en una zona amplia (es importante que tampoco sea demasiado grande para evitar que se cree una sensación de inseguridad en las personas con demencia) y diáfana en la cual pretendemos que las personas usuarias encuentren su propio espacio de expresión a la que vez que resulte confortable. Es importante que la temperatura sea agradable, de modo que permita realizar los ejercicios sin acalorarse en exceso y que haya una correcta luminosidad (a poder ser natural).
viernes, 04 noviembre 2022 07:52
ADHERENCIA A PROGRAMAS DE REHABILITACIÓN FÍSICA COMO TRATAMIENTO EFECTIVO EN ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , tratamiento , ejercicio , físico , enfermedades , neurodegenerativas
LORENZO ENRIQUE REYNALDO CEJAS, YASMANY GONZÁLEZ GARCÉS, C. ROBERTO RODRÍGUEZ LABRADA | CENTRO PARA LA INVESTIGACIÓN Y REHABILITACIÓN DE LAS ATAXIAS HEREDITARIAS. HOLGUÍN. CUBA En el presente artículo se pudo identificar cómo es la adherencia a programas de ejercicios físicos, un aspecto fundamental para comprender la elevada variabilidad del efecto de este tratamiento sobre diferentes enfermedades neurodegenerativas. Se realizó una revisión de la literatura en las siguientes bases de datos: Scielo, Pubmed, Cinahl y google académico. Sin embargo, existen muy pocos estudios que evalúen la importancia de la adherencia sobre la efectividad de los programas de ejercicios físicos, y menos aún cuando estos se aplican a pacientes con enfermedades neurodegenerativas. Las mayores evidencias de la utilidad de la adherencia terapéutica en los programas de neurorehabilitación física provienen de la Esclerosis Múltiple, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y la ataxia espinocerebelosa tipo 2. Sin embargo, en ninguno de estos estudios se ha profundizado en los factores que influyen directamente sobre la adherencia terapéutica a los programas. En la presente revisión, se analiza el estado actual del estudio y evaluación de la adherencia terapéutica a programas de neurorehabilitación en algunas enfermedades neurodegenerativas. En la literatura se reportan importantes beneficios en la calidad de vida en pacientes que padecen las enfermedades anteriormente mencionadas. Estudios reportan reducción de la espasticidad de los miembros inferiores, mejora de la marcha y de la salud mental en pacientes con Esclerosis Múltiple. En las personas que padecen Alzheimer se reporta que la adherencia a ejercicios mejora la función cognitiva, disminuye los síntomas neuropsiquiátricos y provoca una disminución más lenta en la capacidad de realización de las actividades de la vida diaria; así como una mejoría más notable en las actividades cognitivas con respecto a una adherencia medicamentosa. En pacientes con ataxia espinocerebelosa tipo 2 hay pocos estudios realizados que aborden la relación de la adherencia a los ejercicios físicos, existe un único estudio que demuestra mejoras del síndrome cerebeloso en los pacientes con mejor adherencia. A pesar de la existencia de pocos estudios relacionado con este tema, estos elementos demuestran que la adherencia terapéutica al ejercicio físico es una estrategia importante y eficaz a tener en cuenta para el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas. Pulse para leer el artículo completo
viernes, 04 noviembre 2022 11:18
Efecto del ejercicio físico en la enfermedad de Alzheimer
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , enfermedad , ejercicio , físico , neurología , beneficios
NATALIA GARCÍA-CASARES | NEURÓLOGA, DEPARTAMENTO DE MEDICINA, FACULTAD DE MEDICINA, UNIVERSIDAD DE MÁLAGA Estudios recientes demuestran que el ejercicio físico presenta efectos beneficiosos sobre la función cerebral, ya que puede disminuir el riesgo de deterioro cognitivo y retrasar el inicio de demencia. Es por ello que, la actividad física podría reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer, al presentar un papel neuroprotector promoviendo una mayor angiogénesis y neurogénesis, reduciendo la inflamación y controlando los factores de riesgo cardiovascular que son cruciales para el desarrollo de la enfermedad. En la línea de esta hipótesis, hay estudios que han demostrado que las personas que no realizan ejercicio físico incrementan notablemente el riesgo de deterioro cognitivo. Además, la práctica de ejercicio físico suele disminuir con la edad, por lo que en el periodo en el que hay un mayor riesgo de sufrir la enfermedad, la realización de actividad física suele ser menor. Por ello, en aquellas personas con factores de riesgo para padecer enfermedad de Alzheimer, se recomienda que se inicien en la realización de ejercicio físico desde una edad temprana, pues algunos estudios establecen que una vez instaurada la enfermedad, aparecen limitaciones a la hora de realizar deporte. Los efectos positivos del ejercicio físico sobre la cognición pueden medirse con herramientas de neuropsicológica (test cognitivos) y mediante neuroimagen (RMN y PET) entre otros. Así, algunos estudios de RM cerebral han demostrado , cómo el realizar una actividad física puede incluso modificar nuestra estructura y función cerebral reduciendo la atrofia o la pérdida de volumen cerebral en localizaciones cerebrales estratégicas para el aprendizaje y la memoria como es el hipocampo. Por otro lado, se ha demostrado la reducción de depósitos de placas de beta amiloide cerebral mediante PET cerebral desde estadíos preclínicos. De esta forma, la actividad física contribuiría desde fases tempranas a la aparición de la enfermedad, a promover una mayor reserva cognitiva cerebral, capaz de aminorar el deterioro cognitivo conforme avanza la enfermedad. La mayoría de los estudios se basan en la realización de ejercicio físico aeróbico, y son escaso los estudios que comparan el ejercicio aeróbico con el anaeróbico siendo los resultados más favorables con el primero. Sin embargo, el tipo de ejercicio físico, la duración y la intensidad recomendada para lograr mayores beneficios está aún por esclarecer. Por tanto, el ejercicio físico se propone como una terapia no farmacológica que ha demostrado efectos positivos sobre la cognición en pacientes con Enfermedad de Alzheimer, así como una medida preventiva en personas de alto riesgo para padecer la enfermedad. Siendo además una terapia de fácil acceso, bajo coste y escasos efectos secundarios. Pulse para leer el artículo completo
viernes, 04 noviembre 2022 14:19
Hábitos saludables para el cuidador de personas con alzhéimer u otra demencia: Ejercicio físico
Categorías: Divulgación
Etiquetas: ejercicio , cuidador , educación social , cuidarse , hábitos saludables
NOELIA GONZÁLEZ RABANILLO | EDUCADORA SOCIAL El bienestar de la persona con alzhéimer u otra demencia depende del bienestar físico y emocional del cuidador, por lo que es importante tener en cuenta los beneficios que puede proporcionar la práctica de ejercicio físico. Beneficios del ejercicio físico Cardiovasculares: el ejercicio aumenta la fuerza, la resistencia y la eficacia del corazón. Un corazón «en forma» bombea más sangre por minuto, lo que hace que llegue más oxígeno al corazón y nos cansemos menos. Se ha demostrado que las personas que caminan intensamente durante treinta minutos, reducen su tasa de mortalidad un 44%.Además, el ejercicio regular diario de intensidad moderada es un buen tratamiento y una buena medida de prevención para la hipertensión arterial, junto a una alimentación sana. Se ha demostrado que un ejercicio moderado permite obtener importantes beneficios cardiovasculares, incrementando el «colesterol bueno» y reduciendo el «colesterol malo». Control de peso: con ejercicio físico y el mantenimiento de una alimentación equilibrada se puede reducir/mantener el peso. A nivel del aparato digestivo: el ejercicio físico también ayuda a normalizar la actividad intestinal, a controlar el apetito y, en general, a mantener un estado saludable a nivel orgánico. Te ayuda a descansar: el ejercicio diario, asociado a hábitos saludables y a una correcta alimentación, ayuda a que el cuerpo y la mente consigan una mejor relajación, lo cual garantiza un descanso reparador. Produce mejoras significativas en el sueño, tanto en la disminución del tiempo necesario para conciliarlo, como en la cantidad de horas que dura el mismo. No se debe hacer ejercicio físico intenso en las 2-3 horas previas al inicio del sueño. Psicológicos: ciertos estudios demuestran que un ejercicio regular puede disminuir la depresión, la ansiedad y el estrés, así como aumentar la autoestima y mejorar la calidad de vida. Además es una buena manera de despejarse de la actividad cotidiana de los cuidados. Prevención y tratamiento: en enfermedades de tipo cardiovascular, como diabetes, sobrepeso, artrosis, osteoporosis, algunos tipos de cáncer… el ejercicio físico (correctamente adaptado, claro está) actúa como factor protector (a nivel preventivo) o como tratamiento que puede ayudar a disminuir la sintomatología. Beneficia el sistema cardiorrespiratorio y el aparato locomotor y es efectivo contra los diferentes dolores musculares. Recomendaciones para empezar a hacer ejercicio físico Es más recomendable realizar poco ejercicio regularmente que hacer un gran esfuerzo sólo de vez en cuando. La actividad física se puede realizar prácticamente en cualquier sitio. Para mejorar tu nivel de salud bastan 30 minutos de actividad física durante cinco días a la semana. No tienes por qué realizar estos 30 minutos seguidos, puedes fraccionarlos si te resulta más cómodo. Elegir un deporte que sea del agrado personal y adecuado a nuestras condiciones físicas. Convienen aquellos que nos ayudan a liberar la mente de preocupaciones como caminar largas distancias, pasear en bicicleta o nadar. Empezar toda rutina de ejercicios de manera suave, aumentando el ritmo lentamente y con seguridad. Entrenar en pareja o con un grupo de amigos para motivarnos. Algunas maneras de aumentar tu nivel de actividad física son muy sencillas de implementar, sólo hay que cambiar ciertos hábitos: Subir las escaleras de tu piso en lugar de tomar el ascensor, bajarte una parada o dos antes de la tuya y hacer el resto del trayecto hacia tu casa a pie, bajar la basura por la noche y dar la vuelta a la manzana de tu edificio, etc. Son algunos de los ejemplos de pequeños gestos y costumbres que puedes cambiar y que te beneficiarán mucho a corto y a largo plazo sin quitarte mucho tiempo. Riesgos del ejercicio físico El ejercicio físico tiene una serie riesgos, sobre todo cuando se practica de forma incorrecta, no es un ejercicio adaptado a la persona o se practica con una intensidad para la que no se está preparado. Los principales riesgos son los siguientes: Las lesiones deportivas La adicción al ejercicio Crisis cardiaca Tener cuidado con: Ambiente en el que se realiza el ejercicio: las altas o bajas temperatura pueden suponer un riesgo si la persona no se hidrata adecuadamente o no utiliza la ropa adecuada. Alimentación: una persona que realiza una actividad física regular, necesitará comer de forma adecuada para no sufrir anemia o problemas relacionados con la desnutrición. Enfermedades: hay que consultar al médico antes de comenzar a realizar ejercicio físico, especialmente si se tiene algún problema de salud. Lo más importante es: Comenzar a hacer ejercicio con un programa que implique un entrenamiento suave, incrementándose su intensidad de forma gradual a lo largo de las jornadas sucesivas de actividad física, y mantener la regularidad en esta actividad y los controles de salud oportunos a lo largo del tiempo. Descargar folleto del artículo en PDF
martes, 08 noviembre 2022 10:19
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jueves, 17 noviembre 2022 18:15
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