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viernes, 18 noviembre 2022 11:09
Nuevo estudio de musicoterapia de El Creap publicado en Nordic Journal of Music Therapy
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados
INVESTIGACIÓN | ÁREA DE PSICOLOGÍA Autor: Óscar Pérez Aguado. Psicólogo. Musicoterapeuta que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción La musicoterapia, como terapia complementaria ¿puede producir cambios significativos en variables asociadas a la recuperación psicosocial del Trastorno Mental Grave (TMG)? ¿Qué impacto tendría la aplicación de un programa grupal de musicoterapia protocolizado sobre participantes estables, en tratamiento farmacológico que además reciben el tratamiento integral de rehabilitación psicosocial que ofrece el Creap como intervención estándar? Estas fueron las cuestiones de base que llevaron a Oscar Pérez-Aguado, psicólogo, responsable del Área de Psicología y Musicoterapeuta que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. a abrir una línea de investigación en la que formaron parte, además del equipo de Gestión de Conocimiento del Creap, reconocidos investigadores de la Universitat de València, como Inmaculada Fuentes, Carmen Dasí y Juan Carlos Ruiz. Resumen estudio En esta línea se realizó un Ensayo Controlado Aleatorizado para llevar a estudio el programa diseñado por Oscar Pérez-Aguado. Introducción En el abordaje terapéutico de trastornos como la esquizofrenia y otras formas de psicosis, se prefiere un enfoque holístico que integra el tratamiento farmacológico con intervenciones psicosociales. Este enfoque multidimensional tiene como objetivo no solo mitigar los síntomas, sino también mejorar las capacidades cognitivas, la interacción social y la calidad de vida general de las personas usuarias. El objetivo central de este estudio fue realizar un experimento controlado y aleatorizado para examinar los impactos de un programa de terapia musical (MT) en la calidad de vida (objetivo principal) y en otros aspectos como los síntomas psicóticos, la autoestima, el estigma internalizado, la cognición social y la habilidad para funcionar en sociedad (objetivos secundarios). Este programa se aplicó en conjunto con el tratamiento farmacológico y de rehabilitación psicosocial estándar (tratamiento habitual, TAU). Metodología En el estudio, se seleccionaron 60 usuarios ambulatorios estables con diagnósticos de esquizofrenia u otras psicosis. Estos individuos fueron divididos de manera aleatoria en dos grupos distintos: uno recibió el tratamiento habitual (TAU) con 30 participantes y el otro, una combinación de TAU y terapia musical (TAU + MT), también con 30 participantes. La terapia musical incluyó un total de 22 sesiones, basadas en métodos con evidencia. Para evaluar los resultados, se realizaron mediciones antes y después del tratamiento, empleando un método de evaluación ciego. Resultados De los participantes iniciales, 57 lograron completar el estudio. Todos ellos fueron considerados en el análisis final, independientemente de si completaron todas las etapas del estudio o no (análisis de intención de tratar). Se notaron diferencias notables entre los dos grupos en áreas como el estigma internalizado (η2=.46), la capacidad de funcionamiento social (η2=.18) y la calidad de vida (η2=.25). En todos estos aspectos, el grupo que recibió tanto el tratamiento habitual como la terapia musical (TAU + MT) mostró mejoras significativamente mayores en comparación con el grupo que solo recibió el tratamiento habitual. Discusión Los resultados de este estudio apoyan la idea de que añadir un protocolo de terapia musical al tratamiento estándar puede ser muy beneficioso para el proceso de recuperación en personas con esquizofrenia y otras psicosis. La integración de la MT en los programas de rehabilitación psicosocial parece ofrecer ventajas adicionales, mejorando aspectos importantes del bienestar y la capacidad de funcionar en un entorno social. Estos descubrimientos sugieren que la MT puede ser un complemento valioso a los métodos de tratamiento tradicionales, proporcionando una faceta terapéutica más completa y atendiendo de manera más efectiva a las necesidades globales de las personas usuarias de este tipo de intervenciones. Artículo Se puede descargar el artículo siguiendo el siguiente enlace: Effects of group music therapy on symptoms and functional recovery in outpatients with chronic psychoses: A randomized controlled trial: Nordic Journal of Music Therapy: Vol 0, No 0 (tandfonline.com) Autor Para más información o resolver dudas se puede contactar con el autor a través de cualquiera de los siguientes correos: oscarperez.externo@imserso.es peaos@uv.es
lunes, 13 noviembre 2023 09:47
La figura del agente de apoyo mutuo en salud mental
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados , Salud Mental
Etiquetas: salud mental , trastorno mental grave (tmg) , empoderamiento , gestión del conocimiento , divulgación , apoyo , autonomía , derechos humanos
INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción El apoyo social permite mantener la integridad física y psicológica, aumentar las capacidades personales y promover el logro de las metas vitales de las personas. En enfermedad mental, el apoyo social se relaciona de forma positiva con la recuperación y el estado de salud. Ayuda mutua: definición y finalidad. En la década de los 80, aparece el término de apoyo mutuo entre personas con problemas de salud mental y se definió como la ayuda ofrecida entre personas con problemas similares y con la finalidad de lograr un deseado cambio social o personal. Posteriormente, se redefine el término y se habla de un sistema recíproco de ayudar y recibir basado en el respeto, responsabilidad compartida y acuerdo mutuo. Siendo necesario la formación previa de la persona que vaya a prestar asesoramiento. La ayuda mutua supone un doble beneficio: El agente de ayuda mutua aumenta el nivel de empoderamiento y la autoestima. Así como mejora el desarrollo de habilidades de comunicación, emocional y social. La persona que recibe el apoyo mutuo, al sentirse escuchada y comprendida, puede expresarse con mayor libertad y confianza mejorando su autoestima y funcionamiento social. Por lo tanto, se promueve la recuperación con independencia del diagnóstico y se centra en la proximidad social como herramienta para fomentar la motivación. Proporcionando un referente o modelo con quien la persona pueda compararse y mejorar la comprensión de su propia situación. El acompañamiento permite ampliar la red social y ofrecer apoyo, empatía, entendimiento y sentido de comunidad, y como consecuencia influir de forma positiva en la autonomía, asunción de responsabilidades y su nivel de autoeficacia. Tareas realizadas por el agente de ayuda mutua Las tareas realizadas se pueden dividir en dos tipos de apoyo: directo e indirecto. Por un lado, las actividades consideradas como tareas directas encontramos la defensa de los derechos, conexión a recursos, compartiendo experiencias comunes, construir comunidad, establecer relaciones, facilitar actividades grupales, ayudar al desarrollo de habilidades sociales y mejorar los procesos de socialización y desarrollo de la autoestima. Por otro lado, las actividades indirectas engloban a las tareas administrativas, de comunicación, formación, supervisión y obtención de información. De esta forma, las herramientas que requieren los pares para desarrollar sus funciones van más allá de su propia experiencia de sufrimiento psíquico, incluyendo su experiencia en el proceso de recuperación, el acercamiento respetuoso, el modelaje, la colaboración y el compromiso. El empoderamiento como factor de recuperación El empoderamiento es un factor esencial en el proceso de recuperación. Tal y como se ha mencionado, la autoestima es un concepto relacionado con el empoderamiento siendo beneficioso tanto en la persona usuaria como en el experto en primera persona. El empoderamiento puede darse en tres niveles: Individual: a través del grado de elección, influencia y control que la persona usuaria puede ejercer en los hechos que se producen en su vida. Persona usuaria/profesional: mediante la toma de decisiones sobre el tratamiento, dando diferentes opciones de intervención e informando sobre el plan de actuación en caso de crisis. Personas usuarias/ recursos: a través de la formación del equipo profesional, la evaluación de los servicios y la creación de actividades que promueven la recuperación. Por lo tanto, la incorporación de la figura de apoyo mutuo en las entidades fomenta la participación, la autodeterminación y empoderamiento de las personas con problemas de salud mental, y elimina las barreras que obstaculizan los derechos y trabaja a favor de la reducción del estigma. Conclusión En conclusión, los servicios de apoyo entre iguales se han extendido a lo largo del mundo, ya que se ha demostrado que son efectivos para mejorar la vida de las personas con dificultades de salud mental. El agente de mutuo se reconoce como un importante facilitador en el proceso de recuperación. Ayuda a generar un punto de vista no profesional, crucial para ayudar a las personas a reconstruir su sentido de comunidad tras una experiencia desconocida. Bibliografía Campos, F., Sousa, A., Rodrigues, V., Marques, A., Queirós, C., & Dores, A. (2016). Directrices prácticas para programas de apoyo entre personas con enfermedad mental. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, 9(2), 97-110. Eiroa-Orosa, F. J., & Sánchez-Moscona, C. (2023). Implementación de la figura de agente de apoyo entre iguales en salud mental: una perspectiva internacional en el contexto de su implementación en Cataluña. Salud colectiva, 19, e4252. Zabaleta González, R., Lezcano Barbero, F., & Perea Bartolomé, M. V. (2021). Programas de formación para el apoyo entre iguales en salud mental en España. Interdisciplinaria, 38(2), 183-198.
jueves, 19 octubre 2023 13:28
Salud mental y ciclo menstrual. Un abordaje necesario.
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados
Etiquetas: salud mental , trastorno mental grave (tmg) , psicología , investigación , divulgación , perspectiva de género , regulación emocional
INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Jorge Marredo Rosa. Psicólogo investigador. Coordinador del área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción La menstruación es un proceso fisiológico cíclico que se caracteriza por cambios hormonales programados. El ciclo menstrual normal tiene una duración promedio de 28 días, aunque puede variar de 21 a 35 días [1]. Se distinguen cuatro fases: menstruación, folicular, ovulatoria y lútea [1]. Durante la menstruación ocurre el desprendimiento del endometrio uterino. Luego, en la fase folicular los niveles de estrógenos comienzan a elevarse para estimular el desarrollo folicular en los ovarios. La fase ovulatoria culmina con la liberación del óvulo. Finalmente, la fase lútea se caracteriza por la producción de progesterona que prepara el útero para un posible embarazo [1]. Diversos estudios indican que las fluctuaciones hormonales durante el ciclo menstrual pueden afectar la salud mental de algunas mujeres [2-5]. Específicamente, se ha observado una mayor incidencia de síntomas depresivos, ansiosos y psicóticos asociados con la fase lútea tardía y la menstruación en mujeres vulnerables, es decir que presentan factores de riesgo a la hora de presentar estos síntomas [2-5]. Esta influencia del ciclo reproductivo femenino en el bienestar psicológico es un área de creciente investigación. En el presente artículo vamos a explorar los hallazgos más recientes al respecto, buscando promover una mejor comprensión de este vínculo entre cambios hormonales y estado de ánimo. Fluctuaciones hormonales durante el ciclo menstrual que pueden afectar la salud mental Durante el ciclo menstrual normal, los niveles de las hormonas sexuales femeninas como el estrógeno y la progesterona varían siguiendo un patrón cíclico. Según explica un estudio de revisión publicado en 2022, estos cambios hormonales pueden afectar los sistemas de neurotransmisores que regulan el estado de ánimo, resultando para algunas mujeres en síntomas depresivos, ansiosos y de irritabilidad alrededor de la fase premenstrual y menstrual [4]. Otros estudios señalan que la brusca caída de estrógeno y progesterona al final de la fase lútea, justo antes de la menstruación, podría estar asociada a un aumento del riesgo de suicidio, psicosis y hospitalización psiquiátrica en mujeres vulnerables [5]. Asimismo, se ha observado una mayor sensibilidad a estas fluctuaciones hormonales en mujeres con trastornos como la depresión mayor, el trastorno bipolar y el trastorno límite de personalidad [6]. Conviene recordar que, aunque no todas las mujeres experimentan estos cambios, un subgrupo parece ser más susceptible a los efectos de las variaciones hormonales sobre el estado de ánimo y la salud mental debido a lo que se conoce como «sensibilidad hormonal». Se necesita más investigación para entender completamente este fenómeno. Datos y estadísticas relevantes: Varios estudios epidemiológicos arrojan datos interesantes sobre la prevalencia de los trastornos mentales y menstruales, así como las diferencias entre hombres y mujeres en este aspecto. Por ejemplo, una investigación publicada en 2022 reportó que alrededor del 11% de las adolescentes encuestadas en India declararon tener irregularidades menstruales, y aquellas con síntomas depresivos de leves a moderados tenían el doble de probabilidades de presentar estas irregularidades [7]. Otros hallazgos importantes indican que los ingresos psiquiátricos de urgencia son un 48% más altos de lo esperado durante la fase perimenstrual del ciclo [8], y que cerca del 60% de las mujeres con trastornos del estado de ánimo como la depresión mayor experimentan exacerbación de síntomas premenstruales [9]. En cuanto a diferencias entre sexos, los estudios coinciden en que los trastornos sensibles a las fluctuaciones hormonales como la depresión, ansiedad y el trastorno bipolar afectan alrededor del doble de mujeres que de hombres [10]. Esto resalta la necesidad de investigar a profundidad los vínculos neuroendocrinos entre el ciclo reproductivo femenino y la salud mental. Impacto de los cambios premenstruales en la función cognitiva de las mujeres: Algunos estudios han explorado el efecto que tienen las fluctuaciones hormonales durante la fase premenstrual sobre procesos cognitivos como la atención, concentración y memoria en mujeres [6,10]. Si bien los resultados no son completamente concluyentes, se ha observado que muchas mujeres experimentan cierta dificultad para concentrarse, lapsus de memoria y falta de claridad mental en los días previos a la menstruación [6]. Esto podría estar relacionado con cambios en los niveles de neurotransmisores como la serotonina y el gaba provocados por las variaciones en las hormonas sexuales [10]. Específicamente, la caída de estrógenos y progesterona en la fase lútea tardía parece afectar los circuitos cerebrales involucrados en funciones ejecutivas e inhibición cognitiva. Algunas teorías sugieren que esto se debe a la modulación que ejercen estas hormonas sobre receptores como los GABAa, fundamentales para la cognición [10]. Un estudio de 2018 examinó específicamente la función cognitiva a lo largo del ciclo menstrual en un grupo de mujeres con esquizofrenia, encontrando irregularidades menstruales asociadas con peor rendimiento en pruebas de memoria verbal y visual, atención selectiva y velocidad de procesamiento [6]. Las mujeres en fase peri-menopáusica o menopausia mostraron un deterioro cognitivo global más marcado. Si bien no todos los estudios han encontrado esta asociación, la evidencia preliminar sugiere que la cognición femenina podría ser sensible a las variaciones hormonales mensuales. Se necesitan más investigaciones para determinar la magnitud e impacto real de estos cambios a lo largo de diferentes fases reproductivas. El esclarecimiento de los mecanismos involucrados permitiría desarrollar eventuales estrategias terapéuticas para contrarrestar los efectos negativos sobre la función cognitiva. Exacerbación de síntomas en mujeres con TMG Diversos estudios han evidenciado que ciertos trastornos del estado de ánimo y ansiedad muestran un empeoramiento de sus síntomas asociado con etapas particulares del ciclo menstrual en mujeres vulnerables [2,4,5]. Por ejemplo, en el trastorno bipolar se han registrado episodios maníacos o mixtos exacerbados durante la fase lútea tardía o premenstrual [4]. La depresión mayor y el trastorno disfórico premenstrual también tienden a manifestar aumentos considerables de síntomas depresivos, irritabilidad, fatiga y desesperanza alrededor de la menstruación [2,5]. Como se ha comentado, se cree que la brusca caída de niveles de estrógenos y progesterona desencadena estas recaídas en mujeres sensibles hormonalmente. En cuanto a trastornos de ansiedad, como el trastorno de pánico y el trastorno de estrés postraumático, algunos estudios sugieren que la ansiedad, los ataques de pánico y los recuerdos intrusivos de eventos traumáticos se agudizan en la fase lútea tardía del ciclo [4,5]. Los investigadores hipotetizan que la retirada hormonal altera los sistemas cerebrales relacionados con la respuesta al miedo y estrés. También se ha observado una oscilación de síntomas psicóticos asociada al ciclo en esquizofrenia y otros trastornos, posiblemente por cambios en la función dopaminérgica. En conclusión, ciertos trastornos psiquiátricos parecen estar influidos por el ciclo menstrual, por lo que se requiere más estudio para comprender sus bases neuroendocrinas y mejorar el manejo clínico y psicosocial. Intervenciones psicológicas y farmacológicas Varios estudios recientes han explorado posibles estrategias para hacer frente a los síntomas premenstruales que afectan la salud mental de muchas mujeres. La investigación indica que las terapias y prácticas basadas en mindfulness, como la meditación y el yoga, podrían tener efectos positivos en el manejo del estrés, la rumiación y los cambios de estado de ánimo asociados a la fase lútea tardía del ciclo menstrual [1]. Asimismo, se ha observado que realizar actividad física de manera regular contribuye a equilibrar los niveles hormonales y mejorar la sintomatología premenstrual en algunas mujeres [11]. Otras opciones que están siendo estudiadas son los anticonceptivos hormonales y suplementos naturales para reducir la intensidad de las fluctuaciones cíclicas [12]. Un ensayo controlado reciente sugiere que la administración de estrógenos y progesterona en la fase lútea tardía puede disminuir la ideación suicida y síntomas depresivos premenstruales en mujeres con sensibilidad hormonal [13]. Principales factores de confusión que dificultan establecer la verdadera influencia del ciclo menstrual en la salud mental Si bien varios estudios sugieren una asociación entre el ciclo menstrual y la salud mental de la mujer con sensibilidad hormonal, existen algunos factores de confusión que hacen complejo determinar la relación precisa [3,9]. Uno de los principales es la alta prevalencia de trastornos mentales y uso de anticonceptivos en muestras de mujeres en edad reproductiva. Esto dificulta distinguir los cambios atribuibles únicamente a las fluctuaciones hormonales [9]. Otro factor es el sesgo de memoria en estudios retrospectivos y diarios, que puede distorsionar la detección de patrones cíclicos en los síntomas [3]. También existe controversia sobre las definiciones de las fases del ciclo y los calendarios menstruales poco precisos [9]. Por último, variables como el estrés, los eventos vitales y el consumo de sustancias pueden confundirse con cambios asociados al ciclo, si no se registran y analizan de forma rigurosa [3]. Controlar estos y otros factores resulta clave para comprender de manera más certera el papel que juega el ciclo menstrual en la salud mental y bienestar emocional de las mujeres. Se requieren más estudios prospectivos longitudinales que aborden estas limitaciones metodológicas. Conclusiones En conclusión, aunque no todas las mujeres se ven afectadas, la evidencia sugiere que existe una subpoblación con mayor sensibilidad a las fluctuaciones hormonales relacionadas con el ciclo menstrual, experimentando cambios significativos en el estado de ánimo, cognición y comportamiento particularmente en la fase lútea tardía y menstrual [1,2,3]. Esto parece conferir mayor vulnerabilidad a problemas de salud mental como depresión, ansiedad y exacerbación de trastornos previos en estos periodos críticos [4,5,6]. Si bien aún existen factores de confusión y limitaciones metodológicas por abordar [7,8,9], los estudios prospectivos longitudinales y experimentales realizados hasta ahora apuntan a una influencia mensual del ciclo reproductivo femenino en el bienestar psicológico y la salud mental de la mujeres con sensibilidad hormonal. Se necesita más investigación para identificar posibles vías de tratamiento e intervención que ayuden a minimizar este impacto en las mujeres afectadas [10,11,12,13]. Bibliografía [1] Nayman, S., Konstantinow, D.T., Schricker, I.F. et al. Associations of premenstrual symptoms with daily rumination and perceived stress and the moderating effects of mindfulness facets on symptom cyclicity in premenstrual syndrome. Arch Womens Ment Health 26, 167–176 (2023). [2] Hou L, Chen L and Zhang W (2023) The longitudinal predictive effect of self-reported frequency of premenstrual syndrome on depression: Findings from the Australian Longitudinal Study on Women's Health. Front. Public Health 11:1126190. [3] Eisenlohr-Moul, T.A., Bowers, S.M., Prinstein, M.J. et al. Effects of acute estradiol and progesterone on perimenstrual exacerbation of suicidal ideation and related symptoms: a crossover randomized controlled trial. Transl Psychiatry 12, 528 (2022). [4] Nolan, L.N., Hughes, L. Premenstrual exacerbation of mental health disorders: a systematic review of prospective studies. Arch Womens Ment Health 25, 831–852 (2022). [5] Klusmann, Hannah, et al. "HPA axis activity across the menstrual cycle - a systematic review and meta-analysis of longitudinal studies." Frontiers in neuroendocrinology vol. 66 (2022): 100998. [6] Papadea, Danae, Christina Dalla, and Despina A. Tata. 2023. "Exploring a Possible Interplay between Schizophrenia, Oxytocin, and Estrogens: A Narrative Review" Brain Sciences 13, no. 3: 461. [7] Maurya, P., Meher, T. Muhammad, T. Relationship between depressive symptoms and self-reported menstrual irregularities during adolescence: evidence from UDAYA, 2016. BMC Public Health 22, 758 (2022). [8] Reilly, T. J., Sagnay de la Bastida, V. C., Joyce, D. W., Cullen, A. E., McGuire, P. (2020). Exacerbation of Psychosis During the Perimenstrual Phase of the Menstrual Cycle: Systematic Review and Meta-analysis. Schizophrenia bulletin, 46(1), 78–90. [9] Kuehner, C., Nayman, S. Premenstrual Exacerbations of Mood Disorders: Findings and Knowledge Gaps. Curr Psychiatry Rep 23, 78 (2021). [10] Carpenter, J. K., Bragdon, L., Pineles, S. L. (2022). Conditioned physiological reactivity and PTSD symptoms across the menstrual cycle: Anxiety sensitivity as a moderator. Psychological Trauma: Theory, Research, Practice, and Policy, 14(3), 453–461. [11] Mitchel Kappen, Sofie Raeymakers, Steven Weyers, Marie-Anne Vanderhasselt, Stress and rumination in Premenstrual Syndrome (PMS): Identifying stable and menstrual cycle-related differences in PMS symptom severity, Journal of Affective Disorders, Volume 319, 2022, Pages 580-588. [12] Joyce, K.M., Good, K.P., Tibbo, P. et al. Addictive behaviors across the menstrual cycle: a systematic review. Arch Womens Ment Health 24, 529–542 (2021). [13] Eisenlohr-Moul, T.A., Bowers, S.M., Prinstein, M.J. et al. Effects of acute estradiol and progesterone on perimenstrual exacerbation of suicidal ideation and related symptoms: a crossover randomized controlled trial. Transl Psychiatry 12, 528 (2022).
miércoles, 28 febrero 2024 12:36
Soledad no deseada en personas con Trastorno Mental Grave (TMG)
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados
Etiquetas: salud mental , trastorno mental grave (tmg) , estigma , investigación , factores sociales , literatura científica , exclusión social , vulnerabilidad
INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción La soledad no deseada es un problema social que genera sufrimiento, dificulta la participación en la sociedad y repercute de forma negativa en múltiples aspectos de la vida de las personas. Es un problema en aumento tanto en España como en Europa. La soledad (también descrita como aislamiento social percibido) se manifiesta en forma de discrepancia entre las relaciones sociales que desean tener y las que tienen realmente, siendo más usual entre las personas con problemas de salud mental que en la población en general. El sentimiento de soledad experimentado de forma duradera es un factor que sirve para predecir malos resultados en la salud tanto mental como física. Asociándose a un aumento de las tasas de morbilidad y mortalidad. Además de estar también relacionado con problemas en la presión arterial, tendencias suicidas, alteración del sueño, ansiedad, depresión, menor satisfacción con la vida y aumento del riesgo de padecer Alzheimer. Por otro lado, la existencia de un apoyo social estable se relaciona con menores síntomas psiquiátricos, aumento de la autoestima y el empoderamiento, un mejor funcionamiento y, en definitiva, una mejor calidad de vida de las personas. La soledad en los problemas de salud mental Las investigaciones se han centrado principalmente en la soledad de las personas mayores y adolescentes, pero la tendencia en los últimos años está cambiando hacia las personas con problemas de salud mental. Esta población es especialmente vulnerable al tener menos contactos sociales y estableciéndose una relación positiva entre la soledad y la gravedad de los síntomas psicóticos. En la actualidad, existen evidencias entre: las altas tasas de soledad, mala percepción de apoyo social, ausencia de una persona de apoyo y escasa existencia de red social; y los primeros episodios en Psicosis. La sintomatología, factor más estudiado en relación con la calidad de vida, se ha demostrado que por si sólo no es suficiente para explicarla y depende de otros factores clínicos, demográficos y psicosociales relevantes. Es precisamente dentro de los factores psicosociales, donde encontramos el aislamiento social o soledad no deseada como causa de una mala calidad de vida por parte de las personas con problemas de salud mental. La percepción de la soledad Los sentimientos percibidos por las personas con problemas de salud mental son muy diversos, pero todas coinciden en la soledad como un elemento unificador, el cual no se centra tan sólo en la falta de contacto social, sino que posee importantes elementos psicológicos. Significado de la palabra soledad en TMG Las personas con TMG describen la soledad con palabras relacionadas con sinónimos de mal humor y la perciben como un impacto doloroso que afecta a su salud mental. Asocian la palabra a la falta de conexión con el entorno y a no sentirse conectados con los demás, es decir, poseen la sensación de estar en compañía de los demás, pero incapaces de poder conectar emocionalmente con el resto de las personas. Además, relacionan la desconexión con el sentimiento de falta de pertenencia y no sentirse apoyado o comprendido por los demás. Conexión entre la soledad y la salud mental El aislamiento social puede generar pensamientos negativos y mal humor que impiden que las personas busquen ayuda y apoyo por parte de los demás. Esto posee un impacto negativo en la salud mental a largo plazo, al contribuir a la erosión de los contactos sociales y generar la sensación de ver como inevitable estar sólo y normalizar la incapacidad de poder llegar al resto de las personas, y sin la necesidad de establecer redes sociales El estigma y la exclusión social Un elemento clave es el impacto negativo del estigma en relación con los problemas de salud mental. Las personas son conocedoras de los estereotipos estigmatizantes de la sociedad hacia ellos, los asumen, los reproducen y perpetúan la imagen negativa de ellos, contribuyendo de esta forma al aislamiento social. Un mecanismo para evitar hacer frente a un problema es el retraimiento social y el enmascaramiento. De esta manera la persona evita confrontarse y contribuyen a incrementar la soledad. Conclusión En conclusión, la soledad a largo plazo puede generar problemas tanto en la salud mental como física de las personas con problemas de salud mental. Es fundamental poner en práctica intervenciones que traten de reducir el aislamiento para mejorar la evolución de la enfermedad y contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas. Bibliografía Birken, M., et al (2023). Exploring the experiences of loneliness in adults with mental health problems: A participatory qualitative interview study. Plos one, 18(3), e0280946. Hurmuz, M., Frandes, M., Panfil, A. L., Stoica, I. P., Bredicean, C., Giurgi-Oncu, C., ... & Nirestean, A. (2022). Quality of Life in Patients with Chronic Psychotic Disorders: A Practical Model for Interventions in Romanian Mental Health Centers. Medicina, 58(5), 615. Lim MH, Gleeson JFM, Alvarez-Jimenez M, Penn DL. Loneliness in psychosis: a systematic review. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2018;53(3):221–38. Lim, M. H., Manera, K. E., Owen, K. B., Phongsavan, P., & Smith, B. J. (2023). The prevalence of chronic and episodic loneliness and social isolation from a longitudinal survey. Scientific Reports, 13(1), 12453. Ma, R., Mann, F., Wang, J., Lloyd-Evans, B., Terhune, J., Al-Shihabi, A., & Johnson, S. (2020). The effectiveness of interventions for reducing subjective and objective social isolation among people with mental health problems: a systematic review. Social psychiatry and psychiatric epidemiology, 55, 839-876. Meltzer H, Bebbington P, Dennis MS, Jenkins R, McManus S, Brugha TS. Feelings of loneliness among adults with mental disorder. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2013;48(1):5–13. Michalska da Rocha B, Rhodes S, Vasilopoulou E, Hutton P. Loneliness in psychosis: a meta-analytical review. Schizophr Bull. 2018;44(1):114–25. Stefanidou, T., Wang, J., Morant, N., Lloyd-Evans, B., & Johnson, S. (2021). Loneliness in early psychosis: a qualitative study exploring the views of mental health practitioners in early intervention services. BMC psychiatry, 21, 1-10.
miércoles, 20 diciembre 2023 12:07
Cambio climático y salud mental
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados
Etiquetas: investigación , divulgación
INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción El cambio climático es un fenómeno cada vez más presente en la actualidad. Asociado principalmente a desastres naturales, como olas de calor extremas y lluvias torrenciales, generando un impacto tanto en la naturaleza y como en la sociedad. Los fenómenos meteorológicos extremos pueden generar perdidas de vidas, pero también tienen efectos sobre la salud mental de las personas. Respecto al impacto de los fenómenos extremos sobre la salud mental podemos diferenciar tres formas específicas de acontecimientos: Los eventos climáticos extremos y desastres naturales que duran varios días, como, por ejemplo: huracanes, incendios forestales, olas de calor cortas… Los fenómenos meteorológicos subagudos, cuya duración es de varios meses o años como, por ejemplo: olas de calor o sequías. Los cambios ambientales que durarán varios años como, por ejemplo: aumento de las temperaturas, niveles del mar… Cada forma de cambio climático puede generar diferentes tipos de pérdidas económicas y diferente grado de afectación sobre la salud mental de las personas. Entre los principales efectos sobre la salud mental de las personas podemos encontrar trastornos del estado de ánimo, ansiedad, depresión, estrés postraumático, alteraciones del sueño y suicidios. Impacto de eventos climáticos extremos Las consecuencias de estos eventos sobre la salud mental pueden verse a través del aumento de la ansiedad, los trastornos de ánimo, los trastornos del estrés post traumático y las reacciones de estrés agudo. Los efectos pueden perdurar durante meses e incluso años, y se prevé que entre el 25% y el 50% de las personas que han experimentado este tipo de eventos climáticos, desarrollaran efectos negativos en su salud mental. Los factores de riesgo asociados a estos trastornos son: mujeres, jóvenes, nivel socioeconómico bajo, nivel educativo bajo, red social inadecuada e inestabilidad familiar. Fenómenos meteorológicos agudos o subagudos Es importante destacar que según la duración de un fenómeno meteorológico puede considerarse como agudo o subagudo. El aumento de las temperaturas y las olas de calor pueden ocasionar aumento de la agresividad, deterioro del funcionamiento cognitivo, aumento de las tasas de suicidio, trastornos del comportamiento y exacerbar los síntomas de trastornos mentales ya existentes. Otro factor ambiental como es la sequía puede generar angustia social, depresión, ansiedad generalizada y aumento de las tasas de suicidio. Los factores de riesgo asociados a estas patologías son: hombres, nivel socioeconómico bajo y zonas rurales. Hay que destacar, el impacto indirecto que puede afectar a los niños/as debido a la capacidad limitada de adaptación, dependencia de adultos con elevadas tasas de estrés, y por su sensibilidad biológica. Impacto de eventos climáticos duraderos Los eventos duraderos asociados con el cambio climático pueden reflejarse en forma de angustia psicológica y trastornos relacionados con la ansiedad respecto a la futura amenaza ambiental. Las amenazas relacionadas con climas cambiantes pueden contribuir a los síndromes “psicoterráticos”, como la “ecoansiedad”, “ecoparálisis”, la “solastalgia”, la angustia y el aislamento. Los factores de riesgos: jóvenes pertenecientes a países de altos ingresos. Bibliografía Cruz, J., White, P. C., Bell, A., & Coventry, P. A. (2020). Effect of extreme weather events on mental health: a narrative synthesis and meta-analysis for the UK. International journal of environmental research and public health, 17(22), 8581. Obradovich, N., Migliorini, R., Paulus, M. P., & Rahwan, I. (2018). Empirical evidence of mental health risks posed by climate change. Proceedings of the National Academy of Sciences, 115(43), 10953-10958. Palinkas, L. A., & Wong, M. (2020). Global climate change and mental health. Current opinion in psychology, 32, 12-16. Thompson, R., Lawrance, E. L., Roberts, L. F., Grailey, K., Ashrafian, H., Maheswaran, H., ... & Darzi, A. (2023). Ambient temperature and mental health: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Planetary Health, 7(7), e580-e589.
viernes, 22 septiembre 2023 10:18
Empleo y Trastorno Mental Grave
Categorías: Artículos Científicos , Contenidos especializados
Etiquetas: investigación , divulgación
INVESTIGACIÓN | GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Autor: Víctor González Ayuso. Psicólogo investigador. Área de Gestión del Conocimiento, que presta sus servicios en el Creap a través de Grupo 5 Acción y Gestión Social S.A.U. Introducción El desempleo entre las personas con trastorno mental grave (TMG) es más alto que entre las personas sin diagnóstico de problema de salud mental. La ratio de desempleo entre las personas con TMG se sitúa entre el 80-90% por encima del porcentaje de desempleados de la población en general. El empleo como dinamizador social y fuente de salud. El hecho de conseguir un empleo es considerado como un elemento clave en el proceso de recuperación. Volver a trabajar o conseguir un trabajo por primera vez son objetivos positivos alcanzados durante el proceso de recuperación, al ser indicadores de estabilización y control de los síntomas e integración en la sociedad. Además de los beneficios de tipo psicosocial, trabajar genera mejoras a nivel de la sintomatología como: aumento de la autoestima, mejora de la autoeficacia, reconstrucción de la identidad mediante la reducción del estigma social y el autoestigma. De igual forma, mediante el empleo la persona puede verse útil contribuyendo a la sociedad. En la sociedad, el trabajo es un elemento importante para la construcción de la identidad y se asocia fuertemente con la salud psicosocial de las personas. Además, el empleo junto con el nivel educativo y económico, han sido considerado como un determinante importante para la salud. En este sentido, el rechazo social experimentado por las personas con TMG puede deberse a problemas de inclusión social, niveles económicos y educativos más bajos, y no trabajar. Obstáculos entre el empleo y las personas con TMG Entre las variables que explican las dificultades de las personas con TMG de conseguir un empleo podemos encontrar: el deterioro cognitivo, la sintomatología positiva, la falta de motivación, los problemas en el funcionamiento social y la discriminación a consecuencia del autoestigma y estigma social. Es la falta de motivación, el impedimento más importante expresado por la literatura entre las personas con problemas de salud mental a la hora de conseguir un empleo. Esta poca implicación en buscar un empleo puede deberse a la sintomatología negativa, el miedo a perder los beneficios y ayudas sociales, y los problemas del estigma. Factores ambientales que pueden dificultar la inclusión laboral A parte de los factores intrínsecos de la propia enfermedad, podemos encontrar dificultades generadas por los propios profesionales, así como institucionales que dificultan el acceso de las personas con TMG al mundo laboral. En relación con los profesionales, uno de los principales problemas surge al subestimar los efectos negativos propios de la enfermedad, esto genera un nivel de expectativas poco realistas y por debajo de las capacidades de las personas contribuyendo a reforzar la sintomatología negativa y la disminución en la búsqueda de trabajo. Por otro lado, a nivel institucional destacan la falta de calidad en formaciones y programas orientados a la consecución y mantenimiento del empleo, por parte de una persona con TMG. El empleo con apoyo El apoyo al empleo individualizado es una práctica dirigida a fomentar la autonomía de las personas con TMG. Autonomía entendida como la capacidad de elegir, de actuar de forma libre y participar de manera activa en la toma de decisiones. Por lo tanto, este concepto desde el punto de vista del trabajo hace referencia a tomar la decisión de si desea trabajar, dónde y en qué ámbito. Por lo tanto, el empleo con apoyo se basa en: la oportunidad de la persona con TMG de tener una oportunidad para trabajar; el trabajo satisfaga sus necesidades (potenciando los puntos fuertes y capacidades de la persona); y poseer un trabajo de larga duración, sirva de estimulante a la persona durante el proceso de recuperación. En definitiva, esta estrategia de apoyo individualizado al empleo parte de los conceptos de integración y normalización, entendiéndose que la persona, como adulto, debe tomar sus propias decisiones, ser responsable y asumir las consecuencias de estas en igualdad de condiciones con respecto al resto de ciudadanos.
jueves, 07 septiembre 2023 09:27
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